domingo, 21 de diciembre de 2008

Yo en 2.009: Excedente

Técnicos, especialistas, periodistas, asesores, no cesan en su empeño por ofrecer consejos y medidas, que puedan ayudar a empresas y trabajadores a llevar, de la manera más digna y desahogada posible, la cuesta que estamos subiendo todos. No me pararé a reiterarlas.

Voy a centrarme en, casi la única, que no he leído ni escuchado hasta ahora: fomento de la excedencia voluntaria.

La excedencia voluntaria, es una opción de elección libre y unilateral por parte de los trabajadores, y queda regulada, en términos de mínimos -pues pueden verse mejoradas sus condiciones de disfrute en los convenios colectivos-, en el Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 46.2, establece: “El trabajador con al menos una antigüedad en la empresa de un año tiene derecho a que se le reconozca la posibilidad de situarse en excedencia voluntaria por un plazo no menor a cuatro meses y no mayor a cinco año

La empresa, está obligada a reconocer ese derecho al trabajador, y a acreditárselo mediante carta. Una vez concedida por la empresa, es motivo de suspensión del contrato laboral, lo que significa que no continuará la prestación de servicios por parte del empleado, ni la retribución económica por parte del empresario o empresa, pero sí continuará una relación laboral entre ambos.

Dicha relación laboral no extinguida, obliga a la empresa a reservar al empleado un puesto de similares características al que desarrollaba antes de la excedencia y a aceptar posteriormente la reincorporación del trabajador. También el trabajador excedente tiene como obligación la imposibilidad de desarrollar labor similar durante su excedencia en otra empresa.

Con las previsiones que se manejan en estos días, el año 2.009, se torna ideal para que muchos brillantes profesionales busquen alternativas ingeniosas y estimulantes en las que rentabilizar su tiempo y esfuerzo, pues no pocos tendrán que echar mano durante este año, del masoquismo más rancio para tener energías, levantarse, e ir al trabajo habitual cada mañana.

El año 2.009 se presenta abierto a mil aventuras y elecciones. Mi primera, sería desde luego, viajar. Actividad, de las que yo conozco, que más potencia y desarrolla los conocimientos, habilidades y actitudes. Esas mismos componentes, que son, en los que se pone más énfasis en los procesos de selección. Pero hay muchas más, por supuesto, casi tantas, como personas en excedencia habrían de haber el próximo año.

El profesional, debe tener una actitud egoísta, y proyectar su mejor futuro a corto, pero también a largo plazo. Debe medir sus posibilidades y sus fuerzas. Una excedencia en 2.009, yo no la leería como una huída cobarde de la guerra, sino como la MAP (Mejor Alternativa Posible) en una coyuntura adversa, que exige grandes decisiones. Y, desde luego, también hay que considerar, que algunos, muy valiosos y valerosos profesionales, pueden quedarse desangrados en el fragor de la batalla.

Ahora hay que trasladarse a la realidad terrenal de cada uno. Y, es cierto, que, es complicado, sacar a la palestra este tipo de figuras en empresas pequeñas, ajustadas en personal, con funciones muy nominativas, donde cualquier nota fuera de acorde, hace que pierdas la silla. Ese es, el temor a vencer, el de la estabilidad y seguridad, obligada en muchos casos por los compromisos financieros personales. El problema añadido es que, las empresas más sólidas, ahora sólo ofrecen incertidumbre de futuro.

Cuando, algunos me han pedido consejo de cómo plantearlas, sólo les he podido responder, que lo hagan, de igual manera que cuando ellos mismos han tenido que plantearle restricciones a algún miembro de su equipo, o cuando su propio jefe les ha dicho que no puede ascenderlos, que no puede subirles el sueldo, o cuando incluso, han tenido que oír la frase de “..Tengo que decirle algo muy difícil, no es nada personal, porque estamos muy contentos con su labor aquí, pero la orden ha venido de arriba y no podemos hacer nada…”. Pues igual, se le plantea igual.

Y de igual manera, se adopta el riesgo de que quizás nuestra silla esté ocupada para cuando queramos volver de nuestra enriquecedora excedencia, ellos se lo perderán, pues, para entonces, llegaremos frescos y repletos de energía para tirar de grandes carros y proyectos; habremos descubierto y desarrollado nuevas facetas personales; se desplegará para entonces, quizás nuestra más brillante etapa; tendremos una mochila repleta de nuevos conocimientos, habilidades y actitudes que nos abrirán grandes puertas.

2 comentarios:

gocana dijo...

Sorprendente cuanto menos. Y esperanzador.
Esperanzador porque tus reflexiones me recuerdan que el mundo está poblado por personas que por encima de todo buscan la coherencia, y la honestidad. No es un valor de moda, no se lleva, no se enseña, pero el hecho de hacerlo y decirlo, e incluso pensarlo, es un acto de valentía.
Esperanzador porque pensando en 'la motivación trascendente' de lo que hacemos, salir de la rueda habitual para embarcarte en un nuevo y temporal modo de vida (enriqueciéndote viajando por ejemplo y lo de temporal puede tener doble sentido) o con un nuevo proyecto profesional (emprender, por qué no?) al final tendrá un beneficio directo en la sociedad y en el mundo mundial.
Gracias Antonio. Un abrazo

Mon dijo...

También hay "excendecias obligadas" que invitan a la reflexión más profunda. Quizás, de esos momentos de desasosiego (inicialmente) y profunda reflexión (posteriormente), surgen los golpes de timón que colocan nuestra vida en los caminos deseados. Yo creo que sólo con ser capaz de decidir, huyendo de esa tendencia a dejarnos llevar tan connatural con el ser humano, ya ganamos como personas.