jueves, 13 de mayo de 2010

El Cogo Español

Cogo no es más que otro rincón, aunque se pueden contar por decenas las regiones, centenares los rincones y miles las historias con las que los desagraviados estarían dispuestos a inundarnos.

Y es que, paseando por las calles de pueblos y ciudades españolas, leyendo el periódico o escuchando las noticias, cuesta creer que fue un país de gente colonizadora. Historiadores y sociólogos cuentan con argumentos pesados: ventaja tecnológica, la revolución del renacimiento, las mejoras de las técnicas agrícolas, las primeras organizaciones del estado, la explosión demográfica, el afán imperialista de las religiones, la codicia desmedida de ciertos gobernantes… Sin embargo, el resultado, ya consensuado primero por investigadores y ahora por la sociedad ha sido aniquilamiento, barbarie, esquilma, despropósito, humillación. Abuso en definitiva en grado y modo superlativo.
Cogo está al sur de Guinea Ecuatorial, cerca ya de la frontera con Gabón. Esta ubicada en el delta del Muni, aunque en realidad en ese gran estuario confluyen los Utamboni, Mveñ, Miltong y Congué. Cedida en 1777 por Portugal y después de 130 años de despropósitos, en 1901, la ciudad fue bautizada como Puerto Iradier. En el siglo XX, tras retener a sangre durante más de veinte años los brotes nacionalistas, en 1964, Guinea consigue el régimen de autonomía, con Bonifacio Ondo al frente, la región despega. En 1968 comienza el proceso independentista que ha sembrado de refriegas y muerte la zona durante más de cuarenta años, y dejándonos nombres para nuestra historia más negra: Atanasio Ndong, Francisco Macías, Teodoro Obiang.

Ahora, en la expo de Shangai, Guinea Ecuatorial trata de dar una imagen más moderna del país que sustituya a "la visión de colonia y de regímenes pasados que se tiene en el exterior", según Rufino Ndong Esono, director del pabellón del país. Sin embargo, a la muestra del pabellón falta por instalarle contenidos como fotografías, reportajes audiovisuales y máscaras y estatuas tradicionales que no se podrán ver hasta finales de junio (previsiblemente)

Según Javier Reverte, África es “perfume de gardenias, hierbas mojadas por el agua de los manantiales, hojas muertas y boñigas de ganado”. Es muy probable que fuese así desde el infinito y los colonizadores, llegaron para meter lo que querían en sus barcos, y apisonar el resto. Aún hoy se sigue cumpliendo allí, con el petróleo por ejemplo, y sus tradicionales pobladores, etnias cautivadoras tanto por dentro como por fuera como la fang o la ndowe siguen sin ser capaces de entender nada, probablemente porque el absurdo de la situación sobrepasa su esquema cultural.

La crisis económica reforzará el blindaje de los países dominantes e instituciones como la ONU o la OMC pregonarán en recintos llenos de banderas y vacíos de oídos, porque el egoísmo será el único clavo al que demasiados podrán aferrarse y se silenciará la idea de que lo que fue ,o es bueno para mi, también lo podría ser para el vecino, en este caso para el vecino de la planta de abajo al que tanto nos gusta pisarle el techo.

Maquillado por las potentes máquinas de comunicación, el colonialismo más vil sigue existiendo, nos hace reincidir en los mismos errores, oxida a la humanidad.

2 comentarios:

arturo dijo...

Enhorabuena por el artículo. Es muy interesante leer cosas que tienen rigor.
El colonialismo fue una forma más de opresión, de cierta esclavitud y de exprimir al máximo las riquezas del lugar colonizado. Terminaron cuando ya no había más que extraer.
No hay mayor vergüenza que ver cómo se hicieron las fronteras de los paises africanos a base de escuadra y cartabón y de qué manera se repartieron los territorios.
En fin, eso es historia, historia de la que se debería de aprender para no repetirla.
Lo dicho, enhorabuena por el artículo, aunque sirva para sonrojarnos.

Anónimo dijo...

A pesar de que tengas toda la razón, yo hace tiempo que dejé de pensar "qué buenos son los indios, africanos, etc" y "qué malo es el hombre blanco".

Tenemos multitud de ejemplos de que esos seres idílicos se mataban con los vecinos y se hacían todo tipo de perrerías "comanches-apaches", "mejicanos-tlaxcaltecas", etc etc, lo que no significa que no hayan sido víctimas de la colonización, claro. El ser humano es bastante cabrón desgraciadamente, y no parece que eso vaya a cambiar en los próximos miles de años.

Todo depende del bando en el que te toque...la experiencia demuestra que casi siempre hay un grupo que aprovecha su superioridad (numérica, tecnológica, etc) para aprovecharse del otro.

Afortunadamente existen estas personas buenas, como Antonio, que gastan su tiempo en denunciar los abusos; y no tenemos otro camino para mejorar la especie, pero vamos, que lo tenemos crudo para erradicar la "hijoputez" reinante...

Álvaro