miércoles, 1 de marzo de 2017

Matar naturaleza es estrangular nuestro futuro


En las guerras que hoy, modernos nosotros, calificamos de bárbaras, de inhumanas, de salvajada incomprensible, los ganadores exhibían los cuerpos de sus enemigos abatidos después de haber sido torturados, ultrajados, mutilados. La imagen de los empalados queda grabada en la retina.



En el norte de la península ibérica se sigue produciendo esto. En este caso, unos dementes que ante la falta de argumentos, propuestas, ante su evidente ineptitud, incapacidad han optado por la violencia, la muerte y la salvajada. Asesinan lobos y después los exhiben como aviso de que cualquiera puede ser el siguiente. Indecente, despreciable, cobarde, aborrecible. El último, hoy mismo.



Cualquier atisbo de razón, la entierran y la matan junto a sus victimas. Porque esa no puede ser la opción, nunca. Porque su acción solo sirve para evidenciar su irracionalidad, porque su actitud sólo sirve para airear y para que todos sepan que ya se han defraudado más de 200.000 euros simulando ataques de lobos para cobrar las indemnizaciones. Encima, defraudadores, corruptos.



La vida y la situación de los ganaderos es realmente dura, la viabilidad de su actividad se encuentra en la cuerda floja, su profesión poco reconocida pero esta no puede ser la opción para salir del atolladero.

Porque culpar la presencia del lobo como el peor mal que tiene nuestro medio rural y natural es un concepto mentiroso, interesado y rotundamente falso.

Hay una carencia en la gestión de la conservación, es necesario reconocerlo, y es que no podemos gestionar especies sin gestionar territorio. Tenemos que entender que el medio rural y natural no es hoy, no puede ser hoy el de hace sesenta años. Por tecnología, por comunicaciones, por densidad humana. Hemos cambiado el paisaje en los últimos treinta, más que en los dos mil años anteriores.

No podemos pretender que soltando animales, está la tarea hecha, así nos va. Está ocurriendo con el quebrantahuesos, con el lince, con los visones. Centenares de miles de euros que se van por la alcantarilla.

Es necesario entender y asumir que el equilibrio natural está roto y el reto colectivo, como humanidad es mantenerlo todo lo que nos resulte posible porque en ello nos va, literalmente, la vida.

Porque el medio natural tiene unas amenazas mucho más brutales que van de la mano del hombre: la superpoblación de jabalís, la tuberculosis bovina, el cambio climático, las enfermedades vegetales, las especies invasoras....

Sólo una comparativa: Tengo constancia que varios grupos asilvestrados, perdidos en las monterías han matado a decenas de cabezas de ganado sólo en el último mes. ¿Qué hubiese ocurrido si el causante hubiese sido una especie silvestre? Otro ejemplo: Decenas de explotaciones ganaderas han tenido que ver sacrificadas todas sus cabezas al verse infectadas por tuberculosis transmitidas por jabalís y venados.

No podemos dejarnos manipular, en un tema tan crucial como el medio en el que vivimos y trabajamos necesitamos tener capacidad de escucha hacia todas las partes y también cada uno tenemos que asumir nuestra responsabilidad. Los primeros, las autoridades de gestión del medio natural, que siguen demostrando su incapacidad para llevar adelante con éxito un tema tan delicado.

Estoy dispuesto a debatirlo con todos los que salgan de su espera y entierre su escopeta: Para mi es un sueño saber, sentir, que el lobo podrá campear por Sierra Morena porque eso significaría que el sur de la península ibérica estaría más sano, que su gente tendría más futuro del que tiene ahora.