Harto de estar harto
Como el Titanic con el iceberg, en contadas ocasiones, dos mundos paralelos chocan de forma sorpresiva. Los elegantes pasajeros del transatlántico de lujo, en aquella travesía inaugural, disfrutaban de la cena y el baile en los salones cuando el gigante se topó con las fuerzas de la naturaleza, se empequeñeció y se hundió. Chocaron ayer, Ismael, dos de mis mundos paralelos de forma sorpresiva. Estaba en una reunión que navegaba entre lo técnico y lo político, elaborando propuestas territoriales, reivindicando los servicios públicos, reclamando que sigan funcionando los ascensores sociales, fraguando la ILP de acceso a la vivienda, reclamando la transición ecológica, defendiendo a la gente de los pequeños pueblos,…, cuando una compañera en su intervención dijo “Estoy Harta de estar Harta, como dice la canción”. Y ¡zas! Se me aparecieron, como dos santos, El Migue y El Feli, que apenas hace unos días volvieron a ser ellos en estado puro en las tablas del Horacio Noguera en su última ac...


