¿Cuántos ángeles pueden bailar en la cabeza de un alfiler?
No sé, Ismael, si estamos en una encrucijada, abocados a unas tablas suicidas, en un callejón sin salida, en un sistema de ecuaciones sin solución, o siquiera si el debate tiene sentido. Lo cierto es que todos tenemos una enorme colección de cosas que funcionan mal, de procesos de deterioro a los que nos cuesta sudores de sangre encontrarles sentido. Esta es la pregunta de cabecera que te largo, por si andabas por Babia (A la que por cierto tenemos que volver, a disfrutar del acentor alpino, el roquero rojo, el gorrión alpino,…, ve poniendo fecha). La pregunta de cabecera te decía, ¿Cuántos ángeles pueden bailar en la cabeza de un alfiler? Lo mismo unos cuantos teólogos acabaron sus días terrenales buscando una respuesta fiable. Ya sabes que la pregunta en realidad gira en torno a la idea de si los ángeles eran materiales o no, una cuestión irresoluta. Hoy la pregunta, tornada retórica, sirve de metáfora para plantear temas de debate carentes de sentido. Así, paseando la vista ...



