La extinción de las porfías
Te escribo hoy desde Torres de Albanchez. Recuerda, el lugar en la Sierra de Segura donde hacemos el Concurso de Poesía Rural, donde está el Bosque Poético en la Finca Bonilla. En estos días estamos aprendiendo de manejo de olivar ecológico, conociendo las preocupaciones de los agricultores, tratando de ser útiles para que consigamos productos de excelencia con manejos verdaderamente sostenibles. ¡Qué espléndida la sierra!, Ismael, que lujazo hincharse el pecho, la mirada, los oídos. Borbotones de vida por doquier. En estas semanas sí que la primavera está desplegando sus bondades, que hacía varios años que saltábamos del gris del invierno a la tostadora del verano. Da gusto los olores, el verdor, los trinos. Agricultores animosos que anuncian que se han activado los manantiales, redescubrir veneros, flores, insectos. Fíjate que, por estos barrios, hemos recuperado el vestuario de entretiempo. Ojalá pudiese enviarte por aquí la sinfonía que se ha marcado la oropéndola, mi pájaro fetich...




